El campeón mundial 1986, volvió al Rojo y desde su función de Manager, puso el objetivo del club muy alto: recuperar toda la gloria perdida.

El manager de Independiente, Jorge Burruchaga, dijo hoy que el club «tiene que volver a ser el Rey de Copas en Sudamerica», pese a que admitió que no será sencillo porque habrá que «recortar gastos»» a causa de la situación generada por la pandemia de coronavirus.

 

«Independiente tiene que volver a ese lugar que lo ubica como el ‘Rey de Copas’ en Sudamérica, como cuando yo me fui a Francia (1985), que era el único club que se conocía de Argentina», recalcó el ex mediocampista y técnico de la institución.

«Queremos tener un equipo competitivo por lo que una vez finalizado este torneo -Copa de la Superliga, suspendido tras jugarse la primera fecha- haremos una evaluación de lo que necesitamos y lo que el entrenador (Lucas Pusineri) quiere», adelantó Burruchaga en declaraciones para el programa radial Rojos de Pasión.
 

Estas buenas intenciones del manager no concuerdan con lo que alertó sobre que «con esta situación actual» van a «tener que recortar gastos» para la próxima temporada, según advirtió quien fuera una de las figuras del seleccionado argentino campeón del Mundo 1986.

«Tenemos que estar todos encolumnados para salir de este momento. Hay que tener los pies sobre la tierra y saber cuales son las prioridades», prosiguió en ese contexto.
 

En referencia al aspecto económico difiícil que atraviesa el club, con deudas exigibles cercana a los 10 millones de dólares, apuntó sobre la posibilidad del regreso de algunas estrellas que vistieron la camiseta de Independiente.

«Ojalá pudiera darse la vuelta de (Sergio) Agüero, pero eso será a largo plazo», dijo y sobre Ezequiel Barco, Federico Mancuello, Lucas Biglia y Emanuel Gigliotti, entre otros, agregó: «Me parece bárbaro que quieran volver, pero el club tiene unas prioridades que cumplir».
 

Con respecto a su función de manager, observó que cuando asumió el 12 de marzo pasado «no tenía un plan para aplicar», sino que lo iba implementar «estos dos meses, que a priori iban ser normarles, para charlar con el cuerpo técnico y los jugadores, para así tener información para evaluar y proyectar algo».

«Yo hubiera preferido estar en el día a día en el club, todo el tiempo que fuese necesario. Lamentablemente cambió todo», reconoció apenado Burruchaga en el cierre.