Días antes a su muerte publicó un mensaje que aseguraba que “la vida apesta”. Abren investigación para definir lo que sucedió.

La muerte de Charlotte Cope, una paramédica británica de 23 años, al parecer no se debió a un contagio de coronavirus, pero la prensa de ese país vincula su muerte con la pandemia que afecta al mundo entero.

La joven trabajaba en la primera línea de la guerra contra la enfermedad, arriba de una ambulancia que recorría las calles de Gales atendiendo día a día a los pacientes que peleaban contra la muerte. La joven apareció muerta en su casa este lunes, días después de que publicara un texto en sus redes sociales? en el que afirmaba que extrañaba a su familia y que «la vida apesta en este momento», según Clarín.

El amigo y compañero de trabajo, Connor Quinn, definió a Charlotte como «una paramédica muy prometedora y valiosa de su país. Era adorada por todos los que la conocimos». Y agregó una frase clave: «Había llevado el peso del mundo sobre sus pequeños hombros en silencio durante demasiado tiempo».

La joven de 23 años brindaba la primera atención a los pacientes que llamaban al servicio de emergencia desde hace dos años. En el último tiempo, la mayoría eran casos de coronavirus a los que ella trataba en la ambulancia mientras se dirigía camino al hospital. 

Sus compañeros todavía no entienden lo que ocurrió el pasado lunes cuando un llamado al servicio de emergencia advirtió que algo grave había sucedido en la vivienda de la paramédica. Después de terminar su turno, ella se dirigió a su casa en Gelli, (Gales del Sur) y horas más tarde sus propios colegas respondieron al llamado y encontraron su dramático final.

De inmediato sus conocidos recordaron una publicación de la chica en sus redes sociales: «La vida apesta en este momento. Extraño a mi familia. Extraño ir al gimnasio, entrenar y extraño la libertad. Pero tengo que mantener una actitud positiva, dedicando todo mi tiempo a la ambulancia para ayudar a otros necesitados en este momento con mis increíbles colegas. Manténgase a salvo todos, por favor, quédense en casa».

El director ejecutivo del Servicio de Ambulancias de Gales, Jason Killens, anunció la dura noticia: «Es con gran pesar que podemos confirmar la muerte repentina de una de nuestros paramédicos el lunes por la noche (13 de abril de 2020)».

Por su parte, Killens señaló: «Charlotte Cope, era un miembro muy querido de la familia del Servicio de Ambulancia de Gales que se unió a la organización en 2018 después de calificar como paramédico. Nos gustaría extender nuestras más profundas condolencias a la familia de Charlotte, a la que estamos apoyando en este momento difícil. También se están haciendo arreglos de apoyo para los colegas de Charlotte en toda nuestra organización. Pido que respetemos el deseo de la familia de Charlotte en este momento tan triste y difícil y respetemos su privacidad».

Los medios ingleses Daily Mail, The Sun, Metro y el galés Wales Online, insinuaron que estar en la primera línea de la guerra contra el virus fue demasiado para esta joven paramédica. Aunque por el momento el caso se encuentra en investigación y de acuerdo a The Guardian no hay circunstancias sospechosas y no se cree que Cope haya contraído a Covid-19. Mientras tanto sus colegas recaudan fondos para costear los gastos del funeral y apoyar a su familia en este momento tan complejo.

«Su calidez y empatía podía ser sentidos por todos los que trabajábamos con ella, esto la hacía una persona muy especial que todos queríamos mucho. Creo que estoy hablando en nombre de todos sus amigos y colegas cuando digo que estamos desconsolados y devastados y todos los extrañamos y los amamos mucho», expresó Connor Quinn, cercano amigo y compañero de Charlotte Cope.