Junto a la productora Puerta Amarilla, por primera vez la provincia estará en la plataforma de streaming con un producto local.

En esta época donde las producciones audiovisuales se han vuelto nuestro más fiel aliado, por primera vez llegó a la reconocida plataforma Amazon Prime “Viejas Motos”, un documental mendocino dirigido por Federico Santos y producido por Puerta Amarilla que forma parte del clúster Film Andes.

Esta miniserie de 6 capítulos, destinada principalmente a los amantes de las motos, presenta diez restauraciones completas de motocicletas, sumando trabajos artísticos de alta calidad y por supuesto, las emociones que recorren a los personajes durante este proceso. Narrados por Gustavo Migliavacca y Pablo Funes, los capítulos nos acompañarán en el camino que recorren estos fanáticos de la velocidad.Uno de los afiches promocionales del programa

En conversación telefónica con Federico Santos, director mendocino del documental, nos contó la historia de esta producción, sus objetivos y todos los detalles que queríamos saber.

-Un espectador que no conoce de motos, ¿igual podría entender y disfrutar del documental? 

– La serie va sobre un nicho de mercado, que son las motos, los autos, tiene varios talleres de acá de Mendoza de ambos. Pero también buscamos que cada capítulo sea una historia. Jugamos con eso, la serie siempre está guionada para que tenga un formato pero buscamos la comedia también. La pueden disfrutar no solo los amantes de las motos sino el público en general.

– Comentaste que la serie es una mezcla de documental y reality, ¿cómo es eso?

– Porque en realidad esto se filmó en un taller de Godoy Cruz y cuenta la vida de Gustavo, el dueño, y el día a día en un taller, que restaura motos al estilo retro, a estilos Cafe Racer o Bober en el caso de Estados Unidos, por ejemplo. Lo que más movemos es el de Cafe Racer, que es una moda de los años ‘50 que nace en Inglaterra finalizada la guerra, los rockers eran los que armaban las motos sin dinero y alivianando las motos, es una moda que en los 2000 se vuelve a hacer popular. Filmamos acá y en España, en dos talleres de Málaga.

– ¿Cómo fue la filmación parte en Mendoza y en España?

– Lo que pasó es que no llegábamos a cumplir los seis capítulos con la cantidad de material que teníamos y Pablo Funes, uno de los chicos, se fue a vivir a España. El tema era ¿cómo completamos esto?, teníamos para cinco capítulos y nos faltaba uno. La partida de Pablo nos ayudó a contar por ese lado por qué viajaba. En los dos últimos capítulos de “Viejas Motos” se puede ver restauraciones acá y lo que está haciendo él en España.

– ¿Sos amante de las motos? ¿Cómo surgió la idea?

– Soy apasionado de las motos, tuve mi primera moto desde muy pequeño y hasta hoy siempre tuve moto. Gracias a eso conocí a Gustavo y a Pablo. En un momento en 2013 compre una moto que estaba destruida, no andaba, era una moto muy vieja y me arrime al taller. Ahí los conocí y hablamos sobre la restauración de esa moto, pero cuando me fui llegue hasta la camioneta pero me gustó tanto el taller y la onda de ellos que me volví y se quedaron mirándome pensando si les estaba tomando el pelo o que (ríe). Les dije que me había gustado mucho la onda del taller y de ellos y lo que hacen, de verdad yo consumo mucho los programas de motos y restauraciones y me di cuenta al momento de que el trabajo que hacían era muy profesional. Le propuse filmar y ahí arrancó todo.Los narradores del ciclo: Gustavo Migliavaca y Pablo Funes.

– ¿Qué tipo de motos se restauran?

– En general siempre se buscan con motores grandes y japonesas, que entraron en los ‘90 a Argentina. Son motos a las que les echás nafta y hasta el día de hoy arrancan, tienen motores que salieron muy buenos y ahora se buscan mucho para restaurar. También algunos italianos o alemanes. Y aparecen las personas que se oponen a esto de la restauración, también lo contamos en la serie, de la gente que es más clásica que le da lástima que una moto vieja sea cortada y modificada a diferentes estilos. 

– ¿Qué significó para ustedes ser los primeros mendocinos en presentar una producción en Amazon Prime?

– Es un logro, hemos trabajado mucho. Yo había abandonado, comenzamos en 2014 y después empecé con la película “Lasagna de Mono”, y eso nos llevó casi tres años hasta finalizarla. Retomamos la serie, la terminamos de grabar el año pasado y lo hacemos por eso, para poder mostrarla. Entrar en Amazon fue una alegría enorme porque no solo puede verse en Argentina, sino también en 17 países más, y ahora estamos viendo de agregar Europa por lo que se filmaron dos capítulos en España y la idea es que se pueda ver también ahí.